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¿Pará que sirve el Té Verde? Beneficios y propiedades | NutriTienda

01 de enero de 2010

Todas las variedades de té pertenecen a la planta Camellia sinensis, de la cual se utilizan sus brotes, generalmente recogidos a mano. Después de su recolección los brotes de té siguen diferentes pasos para dar lugar a los distintos tipos de té:

El té verde se obtiene de plantas de Camellia sinensis de zonas geográficas determinadas y sus hojas se protegen de la oxidación para proteger sus polifenoles. Para conseguirlo las hojas son rápidamente sometidas a calor de manera que se inactivan las enzimas que destruirían estos compuestos fenólicos. Existen varios procesos como mediante vapor o calor seco. Posteriormente, las hojas se prensan y se cortan obteniendo el tamaño y forma deseados. El sabor del té está condicionado por la presencia de teanina y de su alta proporción de compuestos fenólicos.

El té verde es utilizado tradicionalmente como diurético, para aliviar el dolor articular, prevenir enfermedades, dolores de cabeza, etc, en países como Japón se acepta su uso en la prevención de algunos tipos de cáncer.

La capacidad estimulante del té verde es menor que la del té negro. Una taza de té verde suele contener menor cantidad de cafeína, e incluso presentando la misma cantidad de cafeína, la alta presencia de compuestos fenólicos reduce su capacidad estimulante. (20-50 mg de cafeína/taza). Los extractos de té verde se encuentran disponibles con y sin cafeína.

Compuestos fenólicos del té verde.

Los principales compuestos fenólicos del té verde son las catequinas (flavanoles) y constituyen cerca de ? del peso seco del té verde. Los polifenoles principales del té verde son la epicatequina, epigalocatequina, epicatequina-3-galato y la epigalocatequina galato (EGCG). La catequina mayoritaria es la epigalocatequina galato que representa más del 50% de las catequinas presentes en el té. Una taza de té verde (4-5 g de té verde) suele contener entre 400 y 500 mg de catequinas. Los extractos de té verde contienen altas cantidades de catequinas.

Químicamente, las catequinas están formadas por 15 átomos de carbono y contienen dos núcleos fenólicos unidos por tres átomos de carbono, que junto con un átomo de oxígeno forman un tercer anillo. Las diferentes catequinas reciben su nombre dependiendo de las cadenas laterales y según la posición espacial de los grupos químicos se diferencia entre enantiómero + (catequina) o enantiómero – (epicatequina).

Los polifenoles de té incrementan la capacidad antioxidante y en modelos animales se ha observado que aumentan la actividad de las enzimas detoxificantes de la fase II (UGP-glucuronosil transferasa), lo que se ha relacionado con su posible capacidad de prevenir ciertos tipos de cáncer al mejorar la eliminación de sustancias que podrían ser cancerígenas.

En estudios in vitro se ha observado que las catequinas en su forma galato tienen la capacidad de inhibir la enzima 5-alfa reductasa que es la responsable de la conversión de la testosterona en dihidrotestosterona. Este derivado de la testosterona se ha relacionado con mayor incidencia de hiperplasia benigna de próstata, cáncer de próstata y caída del cabello, por lo que la reducción de la actividad de esta enzima mediante el consumo de polifenoles de té verde podría en teoría, ayudar a reducir estos trastornos.

Además de por su capacidad antioxidante se han atribuido diferentes posibles mecanismos anticancerígenos a los polifenoles del té como una mejora de la comunicación celular o la inhibición de promotores tumorales, aunque en la actualidad aún no se conocen con exactitud los mecanismos por los cuales actúan estos compuestos en la posible prevención del cáncer.

¿Para qué sirve?

El consumo de compuestos fenólicos de té verde presenta distintos beneficios para salud tanto si se consumen en forma de infusión, como si son consumidos en forma de extracto de té verde. Los principales principios activos del té verde son sus catequinas (EGCG, EC, EGC y ECG), y parece ser que la epigalocatequina galato (EGCG) es la de mayor actividad de todas. El extracto de té verde es más estable que suministrar EGCG en forma pura gracias a la presencia de otros antioxidantes presentes en el té.

Mejora de la composición corporal.

Siempre se ha pensado que el té verde era capaz de mejorar la composición corporal gracias a su contenido en cafeína, sin embargo a día de hoy se sabe que su efectividad se debe también a la presencia de compuestos fenólicos como las catequinas. Las catequinas del té, especialmente la EGCG, reducen la actividad de la enzima catecol-o-metil-transferasa que degrada la noradrenalina, incrementando su tiempo de acción. La noradrenalina actúa sobre los receptores ?-3 adrenérgicos de las células de grasa parda incrementando el gasto energético, la termogénesis y la oxidación de las grasas.

Las catequinas del té también reducen la actividad de las enzimas digestivas (lipasas y amilasas) reduciendo la absorción de nutrientes.

Adicionalmente, la cafeína presente en el té verde también incrementa el gasto energético y activa la lipolisis. Los polifenoles de té verde y la cafeína actúan de forma sinérgica potenciando sus efectos. Otras hipótesis sobre el mecanismo de acción del consumo de té verde sobre la composición corporal incluyen mayor saciedad, disminución de la ingesta, disminución de la formación de células grasas y menor acumulación de grasa en los adipocitos.

Existen diferentes estudios de demuestran que los extractos de té verde mantienen la efectividad de los polifenoles presentes en el té verde:

  • El consumo de un extracto de té verde (90 mg de polifenoles) junto con 50 mg de cafeína incrementa el gasto metabólico basal y la utilización de las grasas en mayor medida que el consumo de la misma cantidad de cafeína pero sin los polifenoles del té.
  • La combinación de un suplemento a base de extracto de té verde en combinación con una dieta hipocalórica consigue mejores resultados que la dieta de forma aislada (14 kg vs 5 kg).
  • El consumo de un extracto de té verde junto con ejercicio consigue pérdidas de grasa abdominal.

Estudios recientes han observado in vitro que los polifenoles del té verde tienen capacidad para reducir la actividad de la enzima UGT2B17, esta enzima realiza una acción llamada glucuronización que hace la testosterona más hidrosoluble y que facilita su excreción. De esta forma el consumo de té verde y de sus polifenoles podría incrementar los niveles de testosterona de forma puntual después del consumo de polifenoles de té (1-2 horas aprox).

Los polifenoles de té verde también han mostrado ser útiles en la lucha contra la sarcopenia. Consumir 540 mg de polifenoles de té verde al día de forma conjunta a un entrenamiento de fuerza ayuda a las personas mayores a mantener la masa muscular e incluso incrementar la masa muscular. En estas personas la musculatura ejerce un papel de gran importancia ya que está relacionada con una mayor calidad de vida, funcionalidad, vitalidad y mayor supervivencia. Además las personas mayores necesitan mayores estímulos de entrenamiento para conseguir mejorar su composición corporal, de modo que resulta muy interesante la combinación del entrenamiento con los polifenoles de té en la mejora de la calidad de vida de las personas mayores.

Capacidad antioxidante y reducción del riesgo cardiovascular.

Los polifenoles del té verde presentan capacidad antioxidante que contribuyen a proteger las distintas moléculas corporales de la oxidación. Los compuestos fenólicos ahorran antioxidantes endógenos como el alfa-tocoferol o el beta caroteno, reducen la oxidación inducida por el cobre y otros metales y neutralizan los radicales libres. El consumo de té verde además, incrementa la actividad de enzimas antioxidantes como la superóxido dismutasa o la catalasa.

El consumo de 2 gramos de té verde protege de la oxidación generada por la realización de ejercicio físico en individuos sanos.

Las catequinas del té verde protegen la oxidación de las lipoproteínas LDL, disminuyen la absorción del colesterol y los niveles plasmáticos de colesterol reduciendo el riesgo cardiovascular. Las catequinas del té también pueden reducir la absorción de las grasas al reducir su solubilidad y disminuir la actividad de las enzimas digestivas. Estudios observacionales han descrito como un consumo habitual de té se corresponde con unos niveles menores de colesterol y un cociente de riesgo cardiovascular menor (LDL-colesterol/HDL colesterol).

El consumo de té verde reduce la formación de la placa de ateroma gracias a su contenido en EGCG y ECG (al reducir la adhesión de los monocitos a la pared endotelial).

El té también puede reducir la agregación plaquetaria y reducir la formación de trombos. Aunque aún son necesarios más estudios se cree que el consumo de té verde y sus antioxidantes pueden ayudar a prevenir el daño oxidativo causante de algunos casos de hipertensión arterial.

Sistema inmune.

El consumo de té verde fortalece el sistema inmunológico gracias a su capacidad para neutralizar los radicales libres y compuestos pro-oxidantes. Diferentes estudios relacionan el consumo de polifenoles de té verde podrían proteger de enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson o el Alzheimer.

Otros beneficios.

El consumo de té se ha relacionado con una menor incidencia de algunos tipos de cáncer como el cáncer de colon, boca, estómago, riñón, mama, pulmón o páncreas. En modelos animales también se ha observado que el consumo de té verde tiene la capacidad de controlar el crecimiento de tumores hepáticos y proteger del cáncer de mama, actuar como inmunomodulador y proteger de estrés oxidativo y de alteraciones neurológicas. También se cree que el consumo de té puede reducir el riesgo de sufrir osteoporosis, piedras en el riñón, cataratas y promover la diuresis (eliminación del exceso de líquidos).

Aunque los resultados no son concluyentes, algunos estudios han observado que el consumo de té verde en personas diabéticas puede mejorar la glucemia postprandial (después de consumir alimento), mejorar la capacidad de controlar la glucosa sanguínea y reducir la hipertensión arterial. Además, estudios recientes en ratones han demostrado que los polifenoles del té verde reducen la actividad de la ?-amilasa, contribuyendo a reducir la glucemia después de ingerir alimentos con carbohidratos.

Estudios recientes también parecen indicar que el consumo de té verde puede ayudar a reducir los síntomas de la artritis, resfriado común, menopausia o afecciones hepáticas. Sin embargo se considera que aún son necesarias más investigaciones para conocer más a fondo los mecanismos y poder hacer recomendaciones concretas.

Algunos estudios han relacionado también el consumo habitual de té verde con un mejor estado de ánimo, más facilidad para el aprendizaje y reducción de los síntomas depresivos. Por último, las catequinas del té verde presentan actividad antimicrobiana e inhibitoria como por ejemplo de Helicobacter pilory, Herpes simplex, y del hongo Candida albicans (en combinación con el tratamiento micótico).

Dosis

Para beneficiarse de su actividad antioxidante se recomienda consumir al menos 1 taza de té al día. Los estudios indican que el consumo de 7 tazas de té al día puede ayudar a prevenir enfermedades cardiovasculares siempre que se acompañe de una dieta correcta y hábitos de vida saludables. Tomar 1,5 gramos de té verde al día mejoró el metabolismo de la glucosa en un estudio realizado en humanos sanos.

Los extractos de té verde estandarizados al 80% de catequinas suelen consumirse en dosis de entre 500-1500 mg/día. El consumo de 2 gramos de té verde en polvo en forma de complemento dietético se ha observado eficaz para ayudar a reducir el peso corporal, así como 750-1.500 mg de extracto seco de té verde (estandarizado al 25% de catequinas) tomado de forma dividida en 2-3 tomas al día.

Precauciones

El consumo de té no está aconsejado a personas con un sistema cardiovascular debilitado, alteraciones renales, hipertiroidismo o alteraciones nerviosas. Aunque es poco frecuente, en altas dosis (generalmente más de 10 tazas al día) pueden aparecer efectos adversos sobre el sistema nervioso como temblores, insomnio, falta de descanso o irritación gástrica.

Las personas con alta sensibilidad a la cafeína deben consumir los productos de té verde con cafeína en las primeras horas del día.

En mujeres embarazadas o en periodo de lactancia será el médico quién indique si se puede consumir o no infusiones de té de forma moderada. Sin embargo en los complementos dietéticos a base de té se desaconsejan en estos estados fisiológicos, al igual que en niños.

El té verde es fuente de vitamina K y puede alterar la eficacia de medicamentos como la warfarina. Y su elevado contenido en taninos puede reducir la absorción de la teofilina que se administra como broncodilatador. Los taninos en exceso también pueden reducir la absorción de vitaminas y minerales como el hierro por lo que no se recomienda en niños ni personas con anemia. Por la misma razón, se recomienda tomar los complementos de té verde alejados de las comidas. Si se está consumiendo cualquier tipo de medicamento se aconseja consultar con su médico antes de consumir productos a base de té verde (como por ejemplo medicamentos que alteren la presión arterial, diuréticos, benzodiacepinas o medicamentos que puedan incrementar el riesgo de sangrado). Tampoco se recomienda consumir extractos de té con cafeína a personas que se les haya recomendado no consumir estimulantes.

Aunque el consumo de polifenoles de té verde tiene diversos beneficios sobre la salud, cantidades excesivas pueden tener efectos perjudiciales. Por lo que es importante no superar la cantidad diaria recomendada en el envase.

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