Prepara a tu perro para la llegada del bebé

06 de noviembre de 2019

La llegada de un bebé a casa supone para nuestro perro una situación totalmente nueva, por lo que es necesario tomar una serie de medidas o precauciones para hacer esa transición más fácil a toda la familia.

Debemos entender que antes de la llegada del nuevo miembro de la familia tu compi de cuatro patas era el “bebe” de la casa, y tenemos que intentar, en la medida de lo posible, que no vea la llegada del bebe como algo negativo o traumático para él. Hay que mostrarle con calma, atención y muchos mimos que el hecho de que la manada crezca, no le deja fuera.

Ten en cuenta que la presentación es un momento clave. Así que deja que tu perro huela al bebé (sin dejarlo en el suelo) y observa su reacción. ¿Está relajado? Prémialo con alguna chuche y mimos. ¿Está sobrexcitado? Déjalo para otro momento en el que esté relajado y sumiso. Lo importante es no forzar a que tu perro se presente y mostrárselo gradualmente. Una buena forma es que, tras una priemra toma de contacto en la que le huela, otro miembro de la familia le llame y juegue con él. Pequeños encuentros en la primera jornada entre juegos harán que vea su presencia como algo positivo.

Si quieres saber más… ¡Sigue leyendo!

¿Cómo preparamos a nuestro perro antes de la llegada del bebé?

  • Intenta adaptar los horarios del perro a los que prevemos que serán con la llegada del bebé, así se irá preparando para la nueva situación. Debemos evitar que los horarios que normalmente teníamos establecidos para sacar a nuestro perro a hacer sus necesidades varíen cuando el bebe haya llegado pero, de no ser posible, cuanto antes empecemos a adaptar a nuestra mascota al nuevo cambio, mejor.
  • ¿Tu perro es como tu sombra? Si vive anclado a tus talones (sabemos que te encanta) y te acompaña a cada rincón de la casa o a cada actividad que hagas es el momento de ayudarle a ser más independiente. Sabemos que el carácter de cada perro es un mundo, pero tenemos que acostumbrarle a estar solo gradualmente ya que habrá momentos en los que no podrás estar pendiente solo de él.
  • Deja que tu perro vaya experimentando con los cinco sentidos la “convivencia” con el bebé: que huela la cremita y la colonia que usará el pequeño para que se familiarice con su olor, pon grabaciones de llantos y balbuceos mientras juegas con él para que identifique esos sonidos como algo positivo y ve introduciendo utensilios del bebé en casa para que los vea y explore. Si se acostumbra a su presencia, la llegada del nuevo miembro de la familia no supondrá un cambio brusco.
  • Si no vas a querer que entre a su cuarto o que se suba al sofá cuando llegue el bebé…¡Debes ir enseñándole esas limitaciones! Como es lógico, algunos hábitos que teníamos antes pueden suponer un “problema”, por eso es importante enseñar a nuestra mascota esos nuevos hábitos y limitaciones con tiempo. Así evitaremos que relacione regañinas y cambios directamente con el bebé. ¡Serán nuevas reglas que haya aprendido de forma positiva!
  • Impregna con la colonia del bebé un juguete y enséñale que no debe cogerlo, así sabrá que las cosas del bebé no son sus juguetes. Sabemos de sobra que muchas cosas que dejamos por ahí tiradas, acaban convirtiéndose en un sinónimo de diversión para nuestro compi peluso: debe aprender que el bebé puede dejar cosas tiradas pero no serán sus juguetes. 

Hasta ahí, ¡todos contentos! Tu peluso ya puede recibir al bebé con las patitas abiertas 😉

Pero…

¿Que pautas debemos seguir con nuestro perro después de la llegada del bebé?

  • Dedica un tiempo a tu perro, si puede ser de forma activa y lúdica. Intenta buscar un hueco para jugar con tu mascota, ya sea con largos paseos y excursiones o con alguno de sus juguetes. Lo importante es que tu perro no se sienta apartado y note que las cosas no han cambiado entre vosotros.
  • No regañes al perro cuando se acerque a ver u oler al bebé: para él es “algo nuevo”. Eso sí, siempre bajo tu supervisión. Es inevitable que tu perro quiera acercarse a “explorar” y conocer a “ese bultito” que suena y atrae todas las miradas.Por supuesto, tienes que tener precaución y procurar que lo haga de una manera tranquila y sumisa, nunca estando sobrexcitado porque puede querer jugar con él y no controlar su fuerza (esto no quiere decir que le vaya a hacer daño de forma consciente). Además, corre el riego de vivir su primer lametón 😛
  • No dejes de lado las caricias y mimos a tu perro con la llegada del bebé, que no sienta su llegada como algo negativo hacia él. ¡No entenderá que no haya tiempo de caricias!
  • Premia con chuches y caricias a tu mascota cuando obedezca alguna de tus órdenes. Es muy importante premiar a nuestra mascota cuando haga las cosas bien. De ese modo, entenderá que seguir cumpliendo las normas es algo positivo y tiene premio.

Y recuerda: si no sabes cómo iniciar la convivencia, tu perro no se adapta o presenta problemas de carácter, consulta a un profesional. ¡Te ayudarán a que todos los miembros de la manada viváis en armonía! No dudes que, cuando el bebe crezca, él y tu peludo se van a volver inseparables.

Que la llegada de tu bebe no sea un motivo de abandono a tu mascota, juntos seréis más felices.

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