¿Por qué regalar un perfume?

18 de diciembre de 2019

Escoger un regalo puede hacerse cuesta arriba. ¿Qué le gustará? ¿Cuál es la opción más adecuada para esa persona? Si con la entrega de regalos marcada en el calendario aún no tienes respuesta a estas preguntas, deja que te demos una pista: nada ancla más los recuerdos a nuestra memoria que el olfato. Y si aún no tienes claro que regalar un perfume es una apuesta ganadora, sigue leyendo porque esta razón no es la única que podemos darte. ¡Toma nota!

El perfume como nexo generacional

Pocos regalos hay más universales en lo que a edades se refiere. Si tu destinatario es un veterano en lo que a recibir regalos se refiere, sabrá apreciar el valor que supone llevar ese perfume tan deseado por todos y apreciará el tener una forma de expresarse en cada ocasión: el coleccionismo hace mella.

En cambio, si tu destinatario es un millennial, verá en tu regalo una poderosa arma de expresión personal. Porque, y aquí viene el secreto mejor guardado por las marcas: este grupo generacional no busca bienes sino experiencias y una conexión permanente. Al regalarles un aroma, les estás dando una herramienta para posicionarse y conectar con los valores concretos de los que presume su nuevo perfume. Si hablamos de Invictus de Paco Rabanne, estará diciendo que es un guerrero inconformista. En cambio, al perfumarse con Idôle de Lancôme estará reivindicando su empoderamiento femenino. ¿Y a quién en su sano juicio no le gustaría hacerlo? Sumergirte en el lifestyle de tu marca preferida o de ese personaje figurado que te gustaría ser, mola.

El perfume como sinónimo de experiencias vividas

¿No has sentido alguna vez cómo esa fragancia te lleva de nuevo a aquel verano en el que conociste a tu primer amor? ¿O quizá te ha llevado a esos momentos en los que, antes de ir al cole, esperabas a tu madre mientras se perfumaba? Una fragancia es sinónimo de experiencia compartida.

Y es que la memoria olfativa es el mejor anclaje de recuerdos. El olor que regales puede quedarse grabado en la memoria de esa persona especial asociado a los momentos vividos juntos. Puedes regalar un aroma que evoque esas vacaciones en la Toscana hace algunos años en forma del perfume Light Blue de Dolce & Gabanna o hacer que tu destinatario rememore el olor a madera de esa cabaña en la que veraneabais de niños con Boss Bottled de Hugo Boss.

El perfume como esencia personal

Un aroma no es solo un complemento de higiene. Su fuerza reside en su capacidad como representación sensorial de la persona que lo lleva. Cuando regalamos un perfume estamos comunicando de manera indirecta cómo vemos a la persona a la que se lo regalamos y se convierte en toda una declaración ya que, también, le estás diciendo lo que representa para ti. Ya sea una audaz y femenina transgresora, la representación de la dulzura o un torbellino de frescura, tienes la forma de decirlo con un perfume. Good Girl de Carolina Herrera, La vie est belle de Lancôme o Libre de Yves Saint Laurent son perfectas opciones respectivamente. ¡No hay persona sin esencia!

El perfume como la popularización del lujo

Pero quizá una de las razones que más interese al que debe pagar el regalo es su precio: puede tratarse de un artículo de lujo, asociado a alfombras rojas y a vestimentas de cine pero hay opciones para todos los bolsillos. Esto posibilita que puedas regalar un cúmulo de experiencias y sensaciones sin tener que renunciar a llegar a fin de mes. En nuestra web puedes aromas envolventes a precios sorprendentes como CK One de Calvin Klein o Halloween de Jesús del Pozo

Además, das la opción de probar nuevas fragancias a aquellos que ya sea por cuestiones económicas o por fruto de la casualidad, no habría probado si tú no se lo hubieras regalado. De hecho, aunque todos buscamos ese aroma que nos defina, con una fragancia regalada podemos abrir nuestro abanico de opciones para esos días en los que queremos innovar.

El perfume como símbolo de dedicación

Regalar un perfume dice que esa persona te importa. Y es que no basta con ir a comprar y elegir la opción con más colores y brillos. La persona que escoge regalar un perfume debe pensar en el destinatario en lo que es y significa para él. Pero ahí no acaba la ardua tarea: una vez marcado esto, tiene que dedicar tiempo a elegir entre las múltiples opciones de ese grupo. ¡Tu destinatario sabrá que le has puesto ganas y esfuerzo!

¡Recuerda que en los detalles están ocultos los gestos más grandes!

 

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