Los gatos y su obsesión por las cajas

25 de marzo de 2021

¿Qué tendrán las cajas para que nuestros gatos las miren con tanto deseo? Donde tú ves un trozo de cartón roído, tu gato ve un territorio de conquista perfecto. Y es que para él, este espacio cerrado cumple sus deseos más instintivos. No olvides que tu bigotudo compi de piso es un depredador nato al que su instinto le pide cazar. Por ello, ama estos espacio cerrados y “a cubierto” que le permiten esconderse para acechar a su presa mientras permanece seguro.

Además, no se pueden resistir a un lugar que les impulsa a estar “recogidos” y calentitos que, sumado a ese sentimiento de seguridad, hará que más de una vez se quede dormido dentro… Por todo esto, a los que convivimos con un felino no nos extraña  que por muy ilusionado que le llevemos un juguete nuevo, nuestro gato se muestre mucho más interesado en la caja que lo contiene. ¡No se puede combatir el instinto felino!

¿Por qué los gatos sienten debilidad por las cajas?

Pero, ¿por qué decimos que la búsqueda de espacios confinados es un comportamiento instintivo de los gatos? En la naturaleza, estas áreas a buen resguardo permiten que los animales se oculten de los depredadores y, a la inversa: dan un espacio perfecto para los depredadores desde el que poder acechar a sus presas. Adivina en qué lado estaría tu gato…

Las cajas son una perfecta representación de esos espacios y a continuación vamos a explicarte por qué son tan perfectas para nuestros compis felinos:

1. Las cajas aportan seguridad

 ➡ La primera y más importante razón por la que tu gato adora meterse dentro de una caja es que se siente más seguro en su interior. Puede parecer obvio pero, ya sea para escapar de una mosca o para esconderse de otros animales o convivientes (incluso de ti), la caja se vuelve un oasis de calma propio. Lo cierto, es que su nivel de estrés se reduce cuando se les proporciona una caja de cartón.  Por lo que si quiere perderte de vista a ti o a esa pelusa que merodea por el salón, buscará un lugar en el que esconderse y sentirse a salvo y la caja es sumamente atractiva para ello.

2. Las cajas de cartón son cálidas

 ➡ No te descubrimos un mundo nuevo si te decimos que tu felino adora los espacios calentitos. Y es que otra razón de peso es que en el interior de una caja de cartón están calientes. Y parece ser no hay cama gatuna que supere a una caja en comodidad. Muchos gatos eligen las cajas de cartón pequeñas para acurrucarse y conservar el calor corporal. :mrgreen: El cartón no solo es un magnífico aislante sino que el pequeño espacio que ofrecen las cajas incita a tu gato a convertirse en esa adorable bolita peluda y a relajarse, lo que lo convierte en un espacio confortable y cálido. 

3. Los gatos adoran la textura de las cajas

 ➡ Otra buena razón para entender el amor de los felinos por sus cajas es la textura. ¿Te has fijado en que la mayoría de los rascadores para gatos que se venden en las tiendas están fabricados en cartón? La atracción es real. Lógicamente, una caja de cartón no permitirá a un gato afilar del mismo modo sus garras como estos rascadores, pero sí que reconoce el material y le encanta jugar con él mientras lo intenta. 😆 

4. Las cajas son el mejor escondite para un gato

 ➡ Aquí viene, posiblemente, la razón de más peso: una caja de cartón es el lugar ideal para esconderse. Ya te fijes en aquellos documentales de grandes felinos o en los dibujos animados infantiles, el depredador acecha a su presa oculto y lo más protegido posible. El instinto de cazador es innato en tu gato.

De hecho, cuando los gatos están dentro de una caja, sienten que es su territorio, su guarida. Y desde su reino, ¿quién podría atacar al rey de la casa? Cualquier cosa que se acerque estará directamente en su campo de visión. 😯 De hecho, tales espacios de escondite les permiten ver el mundo a su alrededor sin ser vistos. Por lo que si algo interesante pasa delante del gato, sea una presa o tus pies descalzos, saltará hacia fuera para obtener el premio, y podrá volver rápida y triunfalmente a su punto de seguridad.

 💡 Así que, misterio felino resuelto: las cajas son un buen aislante para los frioleros gatos, un lugar tranquilo y seguro y, también, un escondite perfecto desde el que organizar emboscadas a los ruidosos humanos con los que comparten la vida. 💡 

 

Quizá también te interese

Deja un comentario