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¿Pará que sirve la Maltodextrina? Beneficios y propiedades | NutriTienda

01 de enero de 2010

La maltodextrina es un polímero formado por unidades de D-glucosa unidas mediante enlaces glicosídicos α (1-4) y α (1-6). Tiene buena solubilidad y bajo poder edulcorante. 

Se obtiene por hidrólisis parcial del almidón, normalmente de maíz, aunque también puede ser de patata o trigo. La hidrólisis es una reacción química en la que, por la acción de ácidos o enzimas, se rompen los enlaces de los polisacáridos, dando lugar a cadenas más pequeñas que en este caso son las maltodextrinas.

Las maltodextrinas son cadenas de glucosa. La glucosa es el sustrato de energía más importante para la fibra muscular durante la realización de ejercicio. Cuando hay un exceso de glucosa después de comer, el cuerpo puede almacenarla en forma de glucógeno en el hígado y en el músculo. Cuando los niveles de glucosa sanguíneos disminuyen, por ayuno o por la realización de ejercicio físico, se produce la degradación de glucógeno a glucosa para cubrir las necesidades energéticas de ese momento.

La maltodextrina tiene un valor equivalente de dextrosa (ED) igual o menor a 20, este dato se relaciona con el grado de polimerización (mediante la fórmula ED=100/GP). Por ejemplo, para la glucosa que es un hidrato simple, ED es igual a 100, y en el almidón sin hidrolizar el valor de ED es 0.

Por otro lado, se considera que la maltodextrina tiene un elevado índice glucémico. El índice glucémico es la capacidad que tienen los alimentos para aumentar la glucosa en la sangre (glucemia) después su ingestión. Los alimentos con alto índice glucémico aumentan en gran medida la concentración de glucosa en sangre después de su ingesta, por lo que son recomendables para reponer los niveles de glucógeno después del entrenamiento y también para mantener la glucemia y la energía durante ejercicios de larga duración, evitando que aparezca fatiga.

Finalmente, la osmolaridad es una forma de medir la concentración total que tiene una disolución en relación con el número moléculas disueltas. Cuando las moléculas tienen bajo peso molecular su osmolaridad es mayor, y según se va incrementando el peso molecular la osmolaridad va disminuyendo. La osmolaridad influye en la velocidad del vaciado gástrico y condiciona el paso de los nutrientes desde el estómago hasta el intestino para poder ser absorbidos.

La maltodextrina tiene un peso molecular mayor a otros carbohidratos de índice glucémico alto, en consecuencia la osmolaridad de la maltodextrina es menor que la osmolaridad de los carbohidratos simples. Esta es una de las ventajas de la maltodextrina frente a otros carbohidratos simples como la glucosa y la fructosa que al tener un peso molecular bajo, a partir de cierta concentración sus disoluciones presentan una osmolaridad elevada y tardan en pasar al intestino. Esto no es ningún problema para las maltodextrinas, que tienen un mayor peso molecular y un tránsito más rápido, están disponibles antes y se absorben a una velocidad relativamente alta, liberando la glucosa al torrente sanguíneo para servir como fuente de energía.

¿Para qué sirve?

La maltodextrina, por su alto índice glucémico, es adecuada en determinados momentos en los que el glucógeno se agota y se necesita reponer la energía de una forma rápida, como en el momento después del entrenamiento o cuando se realizan ejercicios de larga duración.

Durante el ejercicio:

La ingesta de maltodextrina durante el ejercicio retrasa la fatiga y mejora el rendimiento. Es conveniente su consumo en esfuerzos físicos intensos de más de una hora (ciclistas, corredores…) para evitar que las reservas de glucógeno se agoten, si se agotaran aumentaría la fatiga y disminuiría el rendimiento.

Durante la actividad física se recomienda suplementar con hidratos de elevado índice glucémico para facilitar la disponibilidad de energía, este es el caso de la maltodextrina, que además tiene baja osmolaridad y no retrasa el vaciado gástrico.

Después del ejercicio:

Una vez finalizado el ejercicio, la maltodextrina ayuda a la recuperación de los depósitos musculares y hepáticos de glucógeno. Es muy interesante sobre todo para aquellos deportistas que necesitan recuperarse en periodos cortos de tiempo porque estén compitiendo o que tengan programas de entrenamiento muy intensos. La maltodextrina aparece en suplementos post-entrenamiento porque tiene un alto índice glucémico y se absorbe rápidamente ayudando a la reposición del glucógeno gastado durante el ejercicio. Además, la resíntesis es más rápida durante las primeras horas después del ejercicio porque los transportadores de glucosa están más activos y la membrana plasmática de la fibra muscular es más permeable. Para conseguir los mayores beneficios, se recomienda consumir los nutrientes antes de que transcurra más de media hora después del final del ejercicio.

Además, los hidratos como la maltodextrina, con un índice glucémico elevado, favorecen la síntesis proteica gracias a la acción de la insulina.

Dosis

Los carbohidratos de la dieta deben suponer el 45-55% del valor calórico diario en la población normal, sin embargo en las personas que realizan actividades deportivas moderadas-intensas requieren un aporte un poco mayor para cubrir las necesidades, entorno al 55-65% del valor calórico total.

Cuando el ejercicio físico supera los 60 minutos de duración. La fuente de carbohidratos debe aportar entre 30 y 60 gramos de glucosa por hora.

Para potenciar la resíntesis de las reservas de glucógeno, se recomienda consumir unos 8-10g/kg/día de carbohidratos junto con 0,2-0,5g/kg de proteínas, en los siguientes 30 minutos tras realizar el ejercicio.

Precauciones

El consumo de maltodextrina no se suele recomendar en personas que sufren diabetes, los diabéticos deben evitar los cambios bruscos en los niveles de glucosa en sangre, debido a que no producen suficiente insulina para metabolizarla o a que la sensibilidad a la insulina se ve disminuida no pudiendo metabolizar la glucosa correctamente.

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