¿Hay que temer a los aditivos alimentarios?

09 de enero de 2020

Los aditivos alimentarios siguen siendo un tema de debate y desconocimiento en la alimentación que preocupa a muchos consumidores 😕 . De forma inconsciente, se teme a estas sustancias que se esconden tras una complicada nomenclatura de letras y números pero…  ¿sabías que muchos de ellos los podemos encontrar de forma natural en numerosos alimentos? 💡 En este artículo arrojaremos un poco de información necesaria para tomar conciencia y estar seguros de la inocuidad de lo que comemos. 

¿Qué son y para qué se utilizan?

Los alimentos se exponen a condiciones ambientales que pueden modificar su composición original como los cambios de temperatura o la oxidación de sus compuestos. En la actualidad, la producción alimentaria es tan amplia que los aditivos alimentarios tienen un papel clave para mantener las cualidades y características de los alimentos que exigen los consumidores, de forma que se mantienen seguros, nutritivos y apetecibles durante todo su proceso, es decir desde el “campo a la mesa”🐄🥦. Además, aunque estas sustancias han empezado a identificarse bien recientemente, muchos aditivos se han empleado desde hace siglos como conservantes de los alimentos como la sal, el azúcar o algunos antioxidantes…¡Aditivos naturales!

La OMS define a los aditivos alimentarios como “sustancias que se añaden a los alimentos para mantener o mejorar su inocuidad, su frescura, su sabor, textura o su aspecto”. Su utilización debe estar bien justificada y responder a una necesidad tecnológica óptima como la de conservar la calidad nutricional de los alimentos o mejorar su estabilidad. No pueden confundir al consumidor y, como hemos dicho, se añaden de forma voluntaria solamente para beneficiar al alimento en alguno de sus aspectos, de forma que mantienen sus propiedades intactas durante mucho más tiempo.

Funciones principales: 

  1. Aportan una textura consistente, uniforme y antiapelmazante. 
  2. Conservan la salubridad de los alimentos, es decir, reducen el daño que puedan ocasionar algunos microorganismos a los que se expone el alimento en su procesado.
  3. Controlan el equilibrio acidobásico de alimentos y permiten una mejor fermentación con el fin de obtener un determinado sabor o color.
  4. Mejoran el color y el sabor… ¡Más apetecibles!

¿Son seguros?

Los aditivos alimentarios pueden obtenerse a partir de las plantas, de los animales, de los minerales o de forma sintética, pero independientemente de su origen, todos deben pasar una exhaustiva evaluación tanto toxicológica como con ensayos que aseguran su inocuidad dentro del establecimiento de la ingesta diaria admisible que es la estimación de la cantidad que se puede ingerir de esa sustancia durante toda la vida sin que tenga ningún riesgo para la salud. 💙

Este estricto control es realizado por las instituciones principales como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización para la Alimentación y la Agricultura (FAO) así como por los gobiernos nacionales y autonómicos, en este caso la EFSA es la encargada de evaluar su seguridad. Todos los aditivos autorizados en España, al igual que en todos los países de la Unión Europea, aparecen en una lista positiva de aditivos… ¡Todos son totalmente seguros!

Para averiguar cuáles son los aditivos de un alimento solo tenemos que fijarnos en su etiquetado. Se nombran mediante un código compuesto por la letra E seguida de tres cifras, siendo la cifra de las centenas la que hace referencia al tipo de aditivo.

Por otra parte, es muy importante tener en cuenta que muchos productos alimenticios contienen sustancias de forma natural que están autorizadas como aditivos alimentarios. Un buen ejemplo son las manzanas 🍎🍏 que contienen de forma natural riboflavinas (E 101), carotenos (E 160a), ácido ascórbico (E 300), ácido cítrico (E 330) o ácido tartárico (E 334) entre otros. Pero existen muchos más aditivos que podemos encontrar en los alimentos y por ello son totalmente naturales… ¡Aunque su nombre nos confunda!  Aquí os dejamos algunos para que no os engañen con sus difíciles nombres: 

  ¿Qué es? Uso en la industria alimentaria
E100 → Curcumina  Se trata de una especia extraída del rizoma de una planta y constituye uno de los principales ingredientes del curry. Proporciona un llamativo color amarillo brillante a los alimentos por lo que se utiliza como colorante.
E330 → Ácido cítrico Se extrae de forma natural de numerosas frutas cítricas. Su capacidad para amortiguar el pH y alargar la vida útil de los alimentos hace que sea utilizado como conservante y antioxidante.
E160a → Carotenos Se obtiene de forma natural por extracción de zanahorias, aceite de palma o algas. Nuestro cuerpo es capaz de transformarlo en Vitamina A. También es utilizado como colorante debido a su potente color naranja-amarillo.
E60d → Licopeno Se extrae de forma natural de tomates, sandías y hongos. ¡Muy conocido por sus propiedades antioxidantes! Se suele utilizar en salsas, complementos alimenticios y postres como colorante debido a su color rojo oscuro.
E140 → Clorofilas Es el pigmento natural presente en las plantas y responsable de su color verde. Se extrae de plantas y algas. Se emplea en licores, refrescos y chicles como colorante verde.

Los aditivos alimentarios autorizados son sustancias totalmente seguras para la salud y además, permiten que muchos alimentos sean accesibles y mantengan su inocuidad.

 

 

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