Cómo proteger a tu mascota de los golpes de calor

26 de junio de 2019

Se acerca una fuerte ola de calor, y al igual que nosotros, nuestras mascotas también deben protegerse correctamente. Por eso, te damos unos sencillos consejos a tener en cuenta para que tu mejor amigo no sufra ningún golpe de calor y podáis disfrutar juntos del buen tiempo veraniego.

NUNCA dejes a tu mascota encerrada en el coche

Tu compi peluso es el más fiel de tus compañeros y como tal, merece ser cuidado. Por eso es importante tener algo muy claro: unir coche y calor puede resultar una combinación muy peligrosa para tu mascota si no tomas las precauciones oportunas.

Y es que es en el interior de los vehículos donde son más habituales los peligrosos golpes de calor que afectan al animal.

El golpe de calor provoca que tu mascota llegue al colapso debido a una repentina elevación de su temperatura corporal y puede llegar, incluso, a ser mortal en apenas 15 minutos. De hecho, es un trastorno grave que presenta un perro cuando no consigue eliminar más calor del que genera o recibe. Su temperatura corporal subirá y su sistema nervioso se verá afectado. Sin duda, el lugar donde se registra con mayor frecuencia es en el interior de un vehículo.

El turismo en verano almacena y retiene el calor con mucha facilidad, especialmente cuando el coche está parado, llegando a alcanzar los 80 grados. Es importante tener en cuenta que la temperatura, en condiciones normales, de tu perro debe estar en torno a los 39 grados. Además, debes saber que los perros no transpiran como los humanos: regulan su temperatura únicamente a través de la boca, la respiración y el jadeo, haciéndoles mucho más propensos a sufrir el golpe de calor. No es muy difícil imaginar qué le puede ocurrir si le dejas esperándote en el interior del coche…

Síntomas del golpe de calor en perros

No obstante, los golpes de calor no se dan únicamente estando en un vehículo. Nuestra mascota también puede verse afectada por ellos durante las olas de calor veraniegas que no dependen tanto del factor humano. Por ello, queremos darte una serie de pautas para que identifiques los síntomas más habituales y actúes rápidamente. ¡Toma nota!

  • Temperatura corporal superior a 42º C
  • Respiración dificultosa y jadeo excesivo. Los perros con morro chato son más propensos a sufrirlo.
  • Falta de fuerzas. Puede negarse a andar.
  • Lengua pegajosa y decolorada o demasiado oscura.
  • Calambres y temblores musculares.
  • Coloración azulada en la piel (causada por la pérdida de oxigenación en sangre).
  • Estupor y tambaleo, con posible pérdida de consciencia.
  • Diarrea y vómitos.
  • Taquicardias.
  • Pérdida de conocimiento o coma en los casos más graves.

Si ves que tu mascota sufre alguno de éstos síntomas después de una exposición al calor o al sol, lo primero que debes hacer es intentar bajar su temperatura corporal. Si se trata solo de los dos primeros síntomas, busca una sombra, ofrécele agua si puede beber y refréscale poco a poco hasta que se estabilice y su respiración vuelva a la normalidad. En casa, puedes prepararle un baño (con agua no muy fría y sin hielo), ve introduciéndole poco a poco para que no sufra un cambio de temperatura brusco: empieza por las patas, continúa refrescando la cabeza ye l cuello y, cuando vuelva a la normalidad, báñalo al completo. Pero repetimos: nunca de golpe.

En cambio, si la situación es más grave, busca alternativas. Por ejemplo, puedes empapar una camiseta en agua y aplicársela como un paño húmedo en el cuerpo y la cabeza. Y lo más importante: acude a su veterinario lo más rápido posible.

 

EVITA que tu perro sufra un golpe de calor

Hay que tener en cuenta que hay factores principales que influyen en este trastorno y cuya combinación puede ser determinante:

  1. Ejercicio físico, que aumenta la temperatura corporal de nuestra mascota.
  2. Temperatura ambiente. Igual que las rachas de más calor nos afectan a nosotros, nuestro perro puede sufrirlas. Y es que una temperatura alta hace que nuestro perro pierda capacidad para eliminar el calor.
  3. Falta de hidratación. 

Si sumamos los tres factores, sabemos lo que tenemos que evitar por encima de todo: el agotamiento físico de nuestro peluso a altas temperaturas y sin agua con la que actuar.

¿Paseos? Sí, pero con precaución

El paseo es, sin duda, el mejor momento del día para tu perro. Además de hacer sus necesidades, el paseo también le permite sentirse estimulado y socializar con otros perros y personas. Pero, elegir bien los horarios es fundamental para asegurar que tenga un paseo de calidad y que su día a día sea tan bueno como cabría esperar.

En verano, lo más conveniente es pasear a nuestro amigo peludo a primera hora de la mañana y última hora de la tarde, ya que son las horas en las que menos aprieta el sol. Además, ¿sabías que tu perro puede quemarse las almohadillas durante sus paseos si el sol ha estado calentando las aceras? Comprueba que el suelo tiene la temperatura adecuada con la regla de los cinco segundos: aguanta con el reverso de tu mano sobre el asfalto 5’’. ¿No puedes? Entonces tu perro tampoco.

Y como sabemos que es inevitable que saques a tu perro a realizar sus paseos diarios pero, en verano y especialmente con las olas de calor amenazando, debes cambiar sus rutinas si es necesario. Y es que lo recomendable es evitar salir en las horas más calurosas (alerta de factor número 2). En el caso de que no puedas evitarlo y os pille el calor (nos referimos a temperaturas superiores a los 25º) debes tomar algunas precauciones:

  • No olvides el agua. Ambos la necesitaréis, especialmente si estáis en plena caminata.
  • Vigila a tu perro. Debes fijarte en su estado durante todo momento.
  • Evita que se sobrexcite y reduce su actividad física. Si es muy juguetón, átalo.
  • Haz una parada en cada oasis de sombra. Aprovecha para que recupere el aliento y para que beba agua. Y si en la parada hay un riachuelo o charca en la que dar un chapuzón, ¡úsalo para refrescaros!
  • Si le ves “revolcarse” en una zona de plantas, ¡no le cortes! Estará refrescándose con su humedad.

 

Y si lo que queréis es pasarlo bien y jugar durante su paseo, podéis utilizar juguetes refrescantes. Hablamos de huesos, ruedas o mancuernas que están hechos para ser congelados, convirtiéndolos en la diversión mas refrescante de tu perro. Eso sí, como ya te hemos comentado, siempre en las horas de menos calor.

En casa también deberás tomar precauciones y, si tienes jardín o terraza, deberás tener habilitadas zonas de sombra para que tu perro pueda protegerse del sol y dejarle agua fresca siempre a su disposición.

Factores de riesgo: perros braquiocefálicos o con problemas cardíacos y de peso

Otro factor de riesgo que debemos tener en cuenta es la raza: los perros de morro chato son más propensos a sufrir golpes de calor. Hablamos de los braquicéfalos (boxer, carlino, pug, bulldog…). ¡Presta especial atención al bienestar de estas razas en los días de más calor! Y es que a ellos les resultará más difícil jadear para liberar su calor corporal.

Además de ellos, aquellos perros de más edad, los que tienen sobrepeso o sufren de cardiopatías son más propensos a sufrir un golpe de calor. Para evitar accidentes indeseados, lo mejor es seguir algunas recomendaciones prácticas:

  • Limitar el ejercicio diario y realizarlo en horas de poco calor (primera hora de la mañana y ultima hora de la tarde).
  • Mantener siempre agua fresca y limpia a disposición del perro.
  • Evitar dar de comer al can durante las horas de más calor.
  • Reservar un lugar fresco para el descanso del perro: se pueden utilizar, incluso, mantas refrescantes para permitir que el perro se sienta cómodo.
  • Utilizar arnés en vez de collar, para no presionar sobre el cuello y las vías respiratorias del perro.
  • Evitar los paseos a horas de mucho calor, como ya hemos indicado.

Accesorios para ayudar a tu mascota a no pasar calor

Al igual que los juguetes refrescantes, existen varios accesorios que puedes conseguir para hacer que tu mascota lleve mejor el verano, aquí te presentamos algunos de ellos:

– Chalecos refrescantes. Seguramente ya habrás visto a algún perro en el parque que luce un chaleco refrescante. Este accesorio para perros solo necesita ser sumergido en agua unos minutos y se mantiene activo durante cinco días más o menos. Cuando el efecto frío pasa, solo tienes que repetir la operación.

– Mantas y camas frías. ¿No es cierto que cuando hace calor quitas la manta de la cama y te quedas solo con las sábanas? Pues a tu mascota le ocurre lo mismo: puede pasar calor en su cama. Puedes ayudarle con una manta fría o una cama refrescante (esta última se enfría con bloques de hielo o materiales de efecto frío).

– Piscinas para perros. Si tienes espacio en casa, una terraza o un jardín, ¿por qué no ponerle una piscina al perro? Existen razas, como el golden retriever, que adorarán pasarse el día a remojo.

Fuentes de agua fresca. Para que el calor y el sol no afecten al perro las fuentes de agua y los bebederos refrigerados son buenas soluciones que puedes instalar en tu jardín.

– Peines que aceleren la muda del pelo. Cuando el perro muda pelo en la época de calor, lo que hace es deshacerse del subpelo, esa especie de algodoncillo que en invierno le proporciona calor y en verano le sirve para poco. Para ayudarle a pasar antes el proceso y estar más fresco, cepíllale frecuentemente de forma suave.


Si tienes en cuenta nuestras recomendaciones, podréis disfrutar juntos del verano de la mejor forma evitando graves consecuencias.

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