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¿Pará que sirve el Ácido Linoleico Conjugado (CLA)? Beneficios y propiedades | NutriTienda

01 de enero de 2010

El término CLA (ácido linoleico conjugado) hace referencia a un grupo de derivados del ácido linoleico. El ácido linoleico pertenece a la serie omega 6, contiene 18 átomos de carbono y dos dobles enlaces, situados en el carbono 9 y en el carbono 12 (ácido cis-9, cis-12 octadecadienoico).

El CLA se produce de manera natural en los rumiantes. Parte del CLA se forma en su tracto digestivo gracias a la acción de los microorganismos presentes en el rumen y parte se forma en el tejido adiposo a partir de otros precursores. Durante este proceso, el ácido linoleico modifica su estructura resultando isómeros diferentes, de los cuales los principales son el isómero cis 9, trans 11 (9,11 CLA) y el isómero trans 10, cis 12 (10,12 CLA).

La estructura habitual de los dobles enlaces en los ácidos grasos suele presentar un carbono intermedio que no participa en los dobles enlaces. Sin embargo, en los ácidos grasos conjugados la posición de los dobles enlaces se modifica y los dobles enlaces ya no se encuentran separados por un átomo de carbono. La situación de los átomos de hidrógeno son los que condicionan si se trata de una isomería cis o trans.

En la carne y los productos lácteos el isómero 9,11 CLA, también conocido como ácido ruménico, supone cerca del 90% del CLA, mientras que el 10% restante corresponde a la forma 10,12 CLA.

Las preparaciones comerciales suelen incluir formas de CLA elaboradas a partir de aceites vegetales, normalmente girasol o cártamo. Este tipo de proceso suele generar una mezcla 40% del isómero 9,11 y 44% del isómero 10,12 junto con trazas de otras formas.

Parece ser que la forma 9,11 CLA posee mayor capacidad antiinflamatoria, neuroprotectora y de incremento de la sensibilidad a la insulina, mientras que la 10,12 CLA posee mayor capacidad para modificar la composición corporal, pérdida de grasa e incremento de la masa muscular.

Los mecanismos de acción del ácido linoleico conjugado aún no son bien conocidos, pero se cree que puede implicar distintos procesos fisiológicos:

Regulación de la composición corporal.

Algunos estudios han observado reducción del metabolismo energético y activación del metabolismo lipídico. En algunos casos la ingesta se ve disminuida.

También se cree que el CLA puede elevar el gasto metabólico aumentando la termogénesis y la oxidación de las grasas. Este mecanismo implicaría un incremento en la síntesis de las proteínas desacoplantes (UCP).

La energía procedente de la oxidación de carbohidratos, grasas y proteínas está destinada a la obtención de ATP. Sin embargo cuando el proceso de oxidación no está bien acoplado, parte de la energía se disipa en forma de calor. Las proteínas UCP incrementan ese desacoplamiento permitiendo que una mayor parte la energía se disipe, incrementando el metabolismo basal y favoreciendo la pérdida de grasa. Estas proteínas UCP se sintetizan principalmente en las células del tejido graso pardo, pero también están presentes en otros tejidos como el músculo. Otras proteínas como la enzima carnitina palmitotransferasa incrementan su presencia en las células y como resultado se aumenta la oxidación de las grasas.

Otros estudios han observado que la suplementación con CLA incrementa la masa magra libre de grasa, lo que también favorece un aumento del gasto metabólico basal.

Por otra parte, el CLA es capaz de inhibir la lipogénesis y la adipogénesis. La lipogénesis es la acumulación de grasa dentro de un adipocito ya formado, mientras que la adipogénesis es la diferenciación y formación de nuevos adipocitos funcionales. Parece ser que el CLA reduce la acumulación de grasa en los adipocitos, reduce su diferenciación e incluso favorece su destrucción (apoptosis).

Es importante especificar que a pesar de ser capaz de incrementar el metabolismo basal y reducir el tejido adiposo el CLA no es un estimulante.

Protección frente a algunos tipos de cáncer.

Existen multitud de estudios que indican que el CLA presenta protección frente algunos tipos de cáncer. Estudios epidemiológicos en humanos asocian el consumo de productos lácteos con efectos protectores frente al cáncer de mama y este efecto protector se ha asociado al consumo de CLA. Se han comprobado estos datos en estudios in vitro y en modelos animales donde se redujo hasta en un 73% el crecimiento tumoral en ratones inoculados con tumores mamarios. Se cree que la dieta con un 1% de CLA puede modular los mecanismos de iniciación, promoción, progresión y regresión de los tumores. Los posibles mecanismos implicados son la mayor capacidad del sistema inmune, mayor capacidad antioxidante, modulación en la síntesis de eicosanoides y mayores niveles de vitamina A.

Estimulación del sistema inmune y reducción de la inflamación.

El CLA tiene capacidad para estimular la producción de anticuerpos, potenciar el sistema inmunológico y reducir las respuestas alérgicas o de hipersensibilidad. A su vez, el isómero 9,11 presenta propiedades antiinflamatorias.

Potenciación de la densidad mineral ósea e integridad de los huesos.

El CLA incrementa la densidad mineral ósea. Aumenta la actividad de los osteoblastos, células responsables de la producción del hueso y reduce la actividad de los osteoclastos, que son las células encargadas de la destrucción del hueso.

Capacidad antioxidante.

Utilizado en dosis adecuadas, el CLA tiene la capacidad de neutralizar los radicales libres y de incrementar la expresión de enzimas antioxidantes.

Metabolismo de la glucosa:

El isómero 9,11 mejora la sensibilidad a la insulina en sangre por lo que tiene actividad antidiabética, sin embargo el isómero 10,12 parece afectar reduciendo la sensibilidad a la insulina, reduciendo la actividad y expresión del transportador de la glucosa (Glut 4) en las células grasas. Este es uno de los mecanismos por los cuales impide que los ácidos grasos y la glucosa entren en el adipocito y sean convertidos en grasa.

Prevención de patologías cardiacas.

El CLA reduce la formación de la placa de ateroma, mediante la liberación de sustancias vasoactivas, inhibición de procesos inflamatorios y reducción del colesterol en las células espumosas responsables en parte de la aterogénesis. Además, algunos estudios han observado reducción en la presión arterial y uno de los isómeros minoritarios (trans-9, trans-11) es además capaz de inhibir la agregación plaquetaria.

Su efecto sobre los lípidos sanguíneos no es concluyente; mientras unos estudios afirman mejorar el perfil lipídico y los niveles de colesterol, otros estudios no han encontrado efectos beneficiosos o los resultados son poco consistentes. Esta disparidad puede ser causada por la utilización de distintos isómeros así como por la distinta respuesta entre especies animales y seres humanos.

Por último, se han observado efectos protectores frente a la toxicidad producida glutamato en algunos tipos de alteraciones neurológicas que produce la muerte de las neuronas.

  • Los alimentos donde se puede encontrar mayoritariamente el ácido linoleico conjugado son productos lácteos, los cuales pueden contener entre el 0,34 y el 1% de CLA. Su contenido es mayor en los quesos azul, brie, Edam o quesos tipo suizo. El contenido en CLA en los productos lácteos puede variar según la época del año, la alimentación o la edad del animal.
  • También puede encontrarse CLA en carnes de rumiantes como ternera o cordero, y en menor cantidad en pavo, pollo, pescados y aceites vegetales.

¿Para qué sirve?

Como la cantidad presente en los alimentos de CLA es limitada la suplementación con ácido linoleico conjugado busca garantizar su aporte y potenciar sus efectos en el organismo.

El principal objetivo de la suplementación con CLA es mejorar la composición corporal, reducir el tejido graso y potenciar la masa muscular.

Si la suplementación con CLA se realiza junto con un entrenamiento de fuerza, las mejoras sobre la composición corporal, masa libre de grasa y tejido adiposo son mayores. Si se acompaña de una dieta adecuada el consumo de complementos con CLA parece especialmente indicado para reducir la grasa subcutánea e incrementar la masa muscular además, puede resultar útil para evitar las pérdidas de masa muscular propias de las dietas de adelgazamiento.

Su influencia sobre la masa muscular se emplea con frecuencia por personas que desean incrementar su volumen y fuerza muscular como deportistas y culturistas. Sus efectos han sido mostrados en estudios con físico-culturistas donde se observó un incremento del volumen muscular y de la fuerza, además de disminución de la grasa corporal.

Investigaciones recientes parecen indicar que tanto la suplementación con CLA como la de ácidos grasos omega 3 mejoran la síntesis de testosterona, este incremento resulta de gran utilidad para favorecer el anabolismo muscular.

Un aporte extra de ácido linoleico conjudado también puede resultar adecuado para mantener la masa ósea, un estudio realizado en mujeres post-menopaúsicas tuvo un efecto protector de la masa ósea al complementar la dieta con CLA (isómero cis-9, trans-11) y con calcio. El mantenimiento de la masa muscular también resulta adecuado para proteger de las pérdidas de masa ósea.

La suplementación con CLA puede resultar interesante en situaciones inflamatorias como colitis ulcerosa, ateroesclerosis, síndrome metabólico o artritis reumatoide. También puede resultar útil para prevenir las pérdidas la masa muscular y densidad ósea en tratamientos con glucocorticoides.

La suplementación de CLA junto con creatina, mejora la función mitocondrial, reduce la pérdida de masa muscular y reduce el estrés oxidativo, especialmente en personas de edad avanzada. La suplementación junto con ?-oryzanol reduce la presión arterial y la grasa corporal. Otros beneficios de la suplementación con CLA son la prevención de algunos tipos de cáncer, reducción de los síntomas de la alergia y potenciar la función inmune.

Dosis

Los mejores resultados se han obtenido con dosis de 3,2 y 6,4 gramos de producto (dividida en dos tomas) de los cuales al menos el 70% correspondía a los dos principales isómeros. Parece que los resultados son dependientes de la dosis y que entre estos dos parámetros a mayor cantidad de CLA mejores son los resultados.

Como el CLA es una grasa, es probable que su consumo junto con alimento u otras grasas incremente su absorción. Por otra parte, no debe consumirse conjuntamente con bloqueadores de grasa.

Los resultados suelen tardar al menos 4 semanas en hacerse visibles, los niveles plasmáticos de CLA comienzan a elevarse después de una semana de suplementación y permanecen elevados al menos una semana después de cesar su administración.

El consumo conjunto de CLA y omega 3 presenta una acción sinérgica de la pérdida de grasa abdominal y ganancias de masa muscular, así como incrementos en los niveles de adiponectina. La adiponectina es una hormona relacionada con el metabolismo lipídico con funciones antiaterogénica y antiinflamatoria. Niveles bajos de adiponectina se relacionan con niveles elevados de IMC (índice de masa corporal).

El consumo combinado con fucoxantina presenta un efecto sinérgico en la mejora de la composición corporal y reducción de los triglicéridos. 

Precauciones

No hay evidencias de que dosis de 3-6 gramos al día produzcan efectos adversos sobre la salud en adultos sanos. La seguridad del CLA se ha investigado en estudios con dosis de 7.5 g de producto durante un año de duración (de los cuales 6 gramos correspondían a CLA con un ratio 50:50 de los dos isómeros principales) y no se observó toxicidad. Como único inconveniente sí se vio un ligero descenso de los niveles del colesterol HDL y elevación de los triglicéridos sanguíneos, pero sin efectos adversos sobre la salud de los participantes.

Dosis menores de 6.8 g al día durante periodos de 24 meses utilizadas en estudios clínicos de distintas marcas comerciales también se han mostrado seguras y sin efectos adversos.

En modelos animales se han observado algunos efectos secundarios, pero esos efectos no han aparecido en los estudios en humanos. Los científicos piensan que los animales pueden ser más sensibles al CLA que los humanos.

La administración aislada del isómero 10,12 puede inducir un efecto hiperglucemiante, esto se debe a su capacidad de reducir la sensibilidad a la insulina en los adipocitos, pero en parte es esta acción la responsable de su capacidad para fomentar la pérdida de grasa (al impedir que la glucosa y los ácidos grasos entren al interior de la célula para formar y almacenar la grasa en su interior). No obstante el consumo de este isómero de forma aislada en tratamientos prolongados, puede incrementar la inflamación de las células adiposas.  Aunque hay que tener en cuenta que este estudio se realizó en pacientes con patologías previas de síndrome metabólico y que sin embargo no se observó este efecto secundario en el grupo control que recibió la forma habitual de ambos isómeros.

Aunque el CLA tiene capacidad antioxidante, al igual que otros antioxidantes, tomado en dosis excesivas puede ser vulnerable a la oxidación y generar la acción contraria. Por esta razón resulta de gran importancia no exceder las dosis recomendadas.

En modelos animales el consumo de CLA durante el embarazo y la lactancia ha modificado la composición de la leche materna, razón  por la cual no se aconseja su consumo en mujeres embarazadas o en periodo de lactancia.

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