Seis cosas que tu gato detesta y debes evitar

14 de junio de 2019

¿Crees que conoces bien a tu gato?¿Sabes cuáles son las cosas que mas odia tu felino?

Si la respuesta es NO, que no cunda el pánico 😳 … En este blog descubrirás las seis cosas que mas detestan los gatos para que la convivencia sea armoniosa para ambos 😆 

¡¡Toma nota!!!

1. Mala higiene:

Hay una regla que prima sobre todas las cosas: los gatos son animales meticulosamente limpios por lo que mantener sus dominios limpios, especialmente su arenero, debe ser fundamental. De lo contrario tu gato no entrará en él y dejará sus necesidades en el lugar que crea conveniente, y te aseguramos que eso es algo que a ti, no te hará ninguna gracia.

No dejes sus excrementos en el arenero días y días y cambia la arena cuando esté sucia. También seria conveniente mantener su “aseo” alejado de su zona de confort, es decir, nunca coloques el arenero de tu gato cerca de su comida o de su cama. al igual que a nosotros, a tu amigo gatuno tampoco le gusta comer o dormir sintiendo ciertos olores desagradables cerca…

2. Olores cítricos:

Como habrás apreciado al convivir con tu gato, estos animales son muy “tiquismiquis” a parte de limpios. Por lo que si hay algo que detestan no lo disimulan. Hablamos de ciertos olores concretamente del aroma cítrico. 

Los limones, las naranjas, las mandarinas, y otras frutas similares no son muy amigas de los gatos. El olor que desprenden es muy fuerte para ellos, tanto es así que se suelen utilizar para hacer repelentes de gatos.

Así que, si lo que necesitas evitar que tu gato se acerque a determinados lugares u objetos, con poner cerca algún “repelente” con este olor será suficiente. Pero hablamos solo de casos necesarios. Si no te encuentras una urgencia, ya sabes: mantén el olor cítrico alejado de tu gato.

3. Cambios repentinos en su rutina y ambiente:

Las mudanzas suponen un cambio drástico en su vida y, como tal, no les gustan nada. El momento en el que se desmantelan sus dominios para meterlos en cajas nos les hace ninguna gracia, así que, si pones alguna caja a su alcance… que sea, para que el se meta en ella. ¡Eso sí que les gusta!

Cambiarles la alimentación muy a menudo también es algo que no llevan del todo bien. Los animales, a diferencia de las personas, no necesitan que les cambies a menudo la dieta. Es mas, puede ocasionarles problemas digestivos si lo haces muy a menudo y no lo haces de un modo progresivo.

Por este motivo, si quieres cambiar algo en la vida de tu mascota, como su alimentación, o en la tuya pero que le afecte a él, como una mudanza, tendrás que hacerlo de forma gradual para que tu gato no se vea afectado.

4. La exposición innecesaria al agua:

No es un mito: los gatos y el agua no hacen buenas migas. Por regla general, no les gusta mojarse. La aceptación que un gato pueda sentir por el agua dependerá, en gran medida, de lo expuesto que haya estado a ella: si desde cachorro estuvo en contacto con el agua mediante baños, este gato podrá sentirla como parte de su rutina diaria.

Pero de no ser así, no te preocupes… El tema de la higiene está cubierto con estos felinos ya que son muy limpios y, diariamente, se lavan dos o tres veces quitándose restos de suciedad. De hecho, tienen la lengua rasposa para poder eliminar cualquier rastro que se haya quedado y, así, acicalarse al máximo. Por lo tanto agradecerán que no les pongas el chorro de la ducha encima si no es estrictamente necesario y tu también agradecerás no tener arañazos por todo tu cuerpo.

5. Ruidos fuertes:

Los gatos tienen muy desarrollado el oído por eso, otra de las cosas que odian más son los ruidos fuertes o los golpes que puedan darse en casa. ¿Por qué? Se alteran y, básicamente, les ponen alerta. Adiós relajación…

Piensa que estos animales siempre están muy pendientes de su entorno, atentos a cualquier movimiento, ruido o persona que se acerque a él. ¡Intenta acercarte de imprevisto a ellos y verás! Esto se debe a que, por razones evolutivas, tienen los sentidos muy desarrollados para poder escapar de un depredador. Recuerdos de otra vida en la que no eran los dioses de tu hogar.

Así que, si convives con un gato debes evitar poner la música demasiado alta, gritar o tocar algún instrumento en casa porque les puede causar estrés, ansiedad o depresión. Es cierto que, a la larga, pueden acostumbrarse a ciertos sonidos como el ruido de los coches o el ruido que emiten algunos electrodomésticos como, por ejemplo, la lavadora o la secadora. Pero, lo cierto es que debes intentar reducir el impacto sonoro en casa para conseguir que viva de la mejor forma posible.

6. Demostraciones de afecto demasiado “humanas”:

Los gatos son animales muy cariñosos y que en diferentes momentos del día pueden requerir tu atención y cariño.

Pero tienes que ser consecuente que su tamaño es mucho más pequeño y, por tanto, sus huesos y su fuerza también es más reducida. Puede parecer obvio, pero no lo es tanto cuando les vemos esa carita tan mona, ¿verdad? Evita acariciarlo demasiado fuerte o jugar con él del mismo modo en el que juegas con un perro. Deberás variar la intensidad y ser más delicado. Además, los gatos no entienden las muestras de cariño como las entendemos nosotros.

Ten en cuenta que son unos animales muy sensibles al tacto así que les encantará que les acaricies suavemente pero en cuanto seas un poco más efusivo de lo habitual,  detectarás cómo se vuelve más agresivo e intentará defenderse y salir huyendo. El motivo es que no se lo está tomando como una caricia sino como un ataque. Por lo tanto, toma nota y no le pongas nervioso: acaríciale con cuidado y con mucho cariño.


Si lo tienes en cuenta y evitas estas seis cosas, ten por seguro que… ¡Seréis felices y comeréis perdices!

Quizá también te interese

Deja un comentario